lunes, 22 de septiembre de 2008

Me alegra volver a Escribir.

No dejamos nunca de Captar los momentos mas simples de la vida.
Me encuentro con mi amiga CM-4s




Jueves 11 de septiembre 2008



Lo mejor seria no dejar escapar el hecho de que naturalmente, ya no represento una curiosidad, quiero estar equivocada. Debo de estar preparada, ya me paso una vez, mismos actos, una serie de coincidencias extrañas.

Acaso, después de todo, fue una ligera crisis de amor, atracción o soledad. Son los extraños sentimientos que la otra semana permanecían en mí ser, y en ti, ahora esos mismos sentimientos, ya no te convencen. Esta noche, recostada en mi cama amplia, a mis anchas, me siento ligeramente sola, no suena el teléfono por la madrugada, no he recibido carta, no hay nada mas que mi cuerpo y una espacio muy grande a mi lado derecho, junto a la ventana por donde veo, una pareja sentada en una de las bancas del parque, ella abrazada de él. Ese tipo de escenas me hace recordar tu rostro sonriente, mi felicidad como reacción inmediata, que dichosa soy.

Ahora mismo solo pienso en los desaires, explicaciones lógicas de estas dos personas, no los comprendo, no quiero comprenderlos. Y con seguridad escribo, nada de lo que veo es más de lo dicen. No estoy desesperada, pero todos los cambios coinciden, quizá estoy, algo molesta, nada más. Pero se ha producido un cambio durante estas últimas semanas, en ambos, es un cambio abstracto que no se apoya en nada, ¿Soy yo quien ha cambiado?, seria la solución más simple. Reconozco que, tengo que ver tus súbitas transformaciones a diario, saber que escuchas, lees, basarme en tus proyecciones, esa es mi única fuente de información. Ahora me pregunto por qué. ¿Por qué surge en mí este deseo de captar tu atención? Yo necesito estar segura.

Hablando de la tarde que pasamos juntos. En fin; sobre ese día, la verdad es que tuve miedo, o algo de nervios. Tenia mucho tiempo sin verte, luego apareces tan hermoso, con esa forma de actuar, muy tu, me paralizo. Quiero volver a mi misma y nada. Luego comienzo a sentirme feliz, no es nada extraordinario, es una pequeña dicha. Si por lo menos supiera de que tuve miedo, ya seria un gran paso.

¿Pero por que? ¿Por qué mi corazón se acelera tanto con tu presencia? Minutos antes de tu entrada, intente respirar profundo, tranquilizarme era fundamental… no lo logre.
Y entonces de pronto algo se rompe. Es la rotura de dos años. Ahora el fin y el comienzo son una sola cosa. Pero el amor no se empieza de nuevo, ni se prolonga, es amor, no puedo amarte mucho, porque te amo y es absoluto. Sus besos, si, eso es lo que yo quería, ay, eso es lo que todavía quiero. Siento tanta dicha cuando me habla de sus cosas.




Sabes una cosa.

No hay comentarios.: