
Como dicen la gente, ¿de que te sirve llorar? ¿Para que tanta lágrima? ¿Para que contarle a alguien? ¿Para que? Al fregada con todo, incluso con lo mas insignificante. Maldita mente, me jode por completo. También me jode el regresar a mi cuarto, me encuentro entre recuerdos, miles de ellos están pegados, incrustados y lo peor es que si los tiro me duele. Los he mantenido intactos desde su llegada, y me he tragado tantas pastillas a diario para que tengan razón de estar conmigo. Ya no quiero acordarme de nada, si mañana despierto y no veo nada de esto no pasara nada. Quiero ir dejándome perder, quiero perder mis traumas, mis momentos más tristes e incluso esta noche, esta noche tan densa, doliente, irritable, y quiero olvidar el rostro y nombre de la persona más desleal de mundo, aunque aun desea volverle a ver. Quiero olvidar todo, olvidar sus besos y el cine, mis mas grandes delirios. No me quiero morir. No les voy a dar el gusto.
Hoy
A veces parece que el mundo se acabo ante tu monitor, ante la ausencia de un ser amado, ante la muerte, ante el dolor no se puede seguir escribiendo. Me aferro a no vivir una vida tradicional, no quiero, no es mi deseo. Estos últimos días he pensado tanto y he vivido a cantidad, que ya no distingo entre lo imaginario y lo real. Que condena. Que tragedia vivir de esta manera. Tengo coraje interno de avanzar un poco y que me den un golpe en la cabeza, caer de dolor y despertar nuevamente el comienzo del camino.
Hoy
A veces parece que el mundo se acabo ante tu monitor, ante la ausencia de un ser amado, ante la muerte, ante el dolor no se puede seguir escribiendo. Me aferro a no vivir una vida tradicional, no quiero, no es mi deseo. Estos últimos días he pensado tanto y he vivido a cantidad, que ya no distingo entre lo imaginario y lo real. Que condena. Que tragedia vivir de esta manera. Tengo coraje interno de avanzar un poco y que me den un golpe en la cabeza, caer de dolor y despertar nuevamente el comienzo del camino.

Ayer
En ocasiones puedes creer que haz hecho de tu vida un mal que no tiene solución. Pero cuando ves tu rostro en el espejo y lo ves brillante, con inmensa alegría, logras entender que no todo esta perdido. Aun te quede tiempo, vuelve la confianza y avanzas sin esperar que nadie diga nada, lo haces porque en verdad lo quieres. Y es que al ver que eres libre, que en tu mente no existen preocupaciones ¿Qué más puedes pensar? ¿Qué más puedes desear? Absolutamente nada. Solo queda disfrutar ese momento y sonreír, bailar, caminar con pasos largos, mover los brazos al caminar y sentir el aire al entrar a tus fosas nasales, atravesar el espacio y pelear por seguir viviendo cada día con esa misma potencia. No volver a caer. Quizás mañana pueda volver a ver que no esta tan malo.



