Después de los 20 años.
¿Qué cosas importantes he hecho en los últimos 3 años? ¿He sido feliz? ¿Cuántas personas he conocido? ¿Qué lugares he visitado? ¿Cuántas veces he contestado el teléfono, móvil, radio? ¿Qué misión tengo en la vida? ¿Cuál es mi Ideología? ¿Estoy vivo?
Todas estas preguntas surgen al estar parada en la tumba de Ana, solo llego a vivir 20 años. No tengo palabras. No puedo contestarme las preguntas de arriba, me siento temerosa ante la vivencia.
Hoy por la mañana he recordado a Sara. He llorado, no miento, su recuerdo siempre me produce lágrimas. 7 años y no puedo imaginar como seria su vida en estos tiempos. Antes pensaba que las personas que mueren no están preparadas para los años posteriores y que el mundo necesita de ellas para dejar vivir a otros. Pero no es de esa manera, cada quien tiene que cuidarse, el mundo puede resistir a millones de personas, pero las personas no pueden soportarse entre si. Nos pasamos la vida alejándonos, siendo egoístas, maltratando y perdiendo los pocos momentos que tenemos de maravillosa alegría. Sara siempre mantenía en su rostro una sonrisa, no ocultaba nunca nada. Me gustaba permanecer en su casa por horas. Una tarde tomamos el carro de su abuelo sin permiso, que edad teníamos 15 o 14 años, no recuerdo pero si fue antes de que ella muriera, el punto es que salimos a toda prisa por las calles de su colonia, subimos el volumen de la radio y paseamos media hora, reímos y cantamos juntas.
He hecho una pausa, y he de escribir una pregunta mas en la lista, ¿A cuantas personas has olvidado? No lo se con exactitud, existen días que me saludan y no se quien fregados fueron, son o lo que sea.
Las personas son importantes, las que llevo en mi mente… tengo una lista pequeña, los de la familia no cuentan esos lo tengo conmigo siempre, les amo. …Sara, Mari, Miguel, Jacobo, Karen, Jorge, Adrián, Alex (este joven ya no es mi amigo, hace tiempo que nos dejamos de hablar, pero es parte de mi pasado y se muy bien que me quiso y le quise en su momento), Mundo (si la vida hubiera ido bien, tendríamos 8 posibles años de tratarnos, ¿que posibilidades existen de encontrarlo de nuevo en mi camino? Cero, Cata (mi compañera de sueños), Ramón: el no necesita que habrá paréntesis, para hablar de Ramón necesito escribir en una cuartilla entera, pues recuerdo mucho de el. Se me llena el rostro de felicidad al pensar en que estamos bien ambos por su lado, trabajando, estudiando, viviendo la vida. Vive, siempre solía decirme eso. Aun tengo que verle. Tenemos una cuenta pendiente y he prometido no pelear y el no hará comentarios fuera de lugar. Hace tiempo que le conozco, respeto su vida y sus pensamientos, no estoy de acuerdo con todos pero le respeto.
Tengo dos semanas de mantener nuevamente contacto con Ramón, el viernes 17 de octubre viajara a la ciudad de Guanajuato, para estar presente en el cervantino. Pero ante este interesante festival se esconde el nombre de Fernanda, la novia de Ramón. A Fernanda la conoció en su pasado viaje de semana santa, no se cual es la historia, pero fue en ese mismo tiempo en el que yo comenzaba a trabajar como fotógrafa en una pagina de Internet, y me mantenía distraída con las clases del curso. Recuerdo que no quería saber ni lo más mínimo de él. Pase varias semanas fuera de ese contexto y logre desarrollarme brillantemente en mis trabajos, regrese a la vida. Tenia un buen amigo a mi lado (y sin aceptarlo le quería mas que nunca), me gustaba recibir llamadas por la madrugada, de hecho amo recibir llamadas en la madrugada. Una noche le marque a Ramón, era un sábado, el estaba en casa de algún amigo del su trabajo. Entre la platica surgieron preguntas como las que siempre suele hacer, ¿Cómo estoy? Me cuentas algo nuevo de ti… Sabes que es bonito recordar! ¿Qué haces? ¿Recuerdas que te gustaba mucho esto? …Segura estoy de haber caído en el juego, al comienzo lo hacia por necia, por pretender reanudar la relación. Pero con esa llamada me di cuenta de que solo perdía mi tiempo y que no se generaban en mi ninguna pasión o por lo menos el deseo de verle nuevamente en mis brazos, era mas bien una sentimiento de agresión, un golpe mas o decepción en mi misma. Además recordaba todas las noches la llamada del 31 de diciembre del 2007, era Eric hablándome con palabras de hombre, un joven enamorado y decía ¨Te amo, te amo¨ haciendo pausas entre palabras, había notado que estaba tomado y aun que yo en ese tiempo aun estaba de novia de Ramón sentía una gran emoción en mi ser, mi cuerpo respiro y el mundo se volvió desde ese momento para siempre. Eric quería que entre sus llamadas de madruga yo reconociera que era suya, que le digiera que el ama de igual forma pero no de mayor cantidad, pues el amor es el sentimiento mas puro e infinito, no existe una escala con el cual determinar quien quiere mas alguien de sobre manera.
Nada de lo que escriba aquí va ser mentira o ficción, quisiera hablar de acuerdo a lo que es, no por ganar con esto el cariño de nadie, solo quiero decirlo. Y todo esto último es en referencia a mi última persona en la lista y a la primera. Y no es Ramón. En mis antiguos escritos no solía revelar nombres, siempre tiraba indirectas. Estaba equivocada, y lo estoy aun, pero la verdad, lo que se siente se detona con las letras, entre palabras y formando nombres. Y su nombre tiene tan poquitas letras que me es fácil deletrear, E R I C y ahí lo tenemos, Eric es el joven del cual estoy enamorada, le conozco hace tres años. Su ideología me mantiene permanentemente estacionada justo en su asiento delantero, copiloto, yeah si. Eric forma parte de mis contactos (Algunas veces no lo era, después de la segunda no se va a ningún lado), importantísimo en mi evolución, inspiración, delirio y ahora mismo deseo. El detonante, acreedor a maravillosos trofeos y en espera siempre de lo imposible, sin desesperarse se mantiene presente. Le amo. Parece que se complica la vida con el amor, pero le deseo mas que nunca, de todas las formas, maneras y hasta que ya no pueda quererle. Deseo cumplir la fantasías de vernos un día y entregarse por completo, sin pensamientos negativos.
Hoy, en unas horas, cumplo 23 años. Ya estoy viviendo los últimos minutos de los 22. Tengo calentura, una fuerte infección en la garganta me mantiene con los ojos llorosos y el rostro un poco decaído. No me rindo. Quiero festejar mis 23 a lo grande, con la personas que me llenan de felicidad mis días. En el año nuevo me propuse, hacer feliz a la personas, sin darles dramas, trato siempre de generar una sonrisa en ellos. Lo máximo que he hecho y porque también desea mi felicidad, es viajar y visitar a mis amigos. He hecho las pases con Ramón (mi exwey), somos conocidos-amigos y hasta ahí. Es la primera persona que puede ser a mi amigo después de la relación, siempre terminaba odiándolos, poniendo distancia de por medio. Aquí, ayuda mucho que Ramón vive en otra ciudad, no le veo, de hecho la ultima vez que le mire fue en febrero, cuando llegue a su casa mojada y con lagrimas en los ojos caí en su cama a descansar, ya que el no estaba. Luego le hable a Eric, ese día pasaron un chingo de cosas. Le llame el día del preludio. Ese día se dio una pequeña parte de lo que dejaba venir en los siguientes meses. Por una parte Ramón, enojado, tenía nuevas ideas y le atraía menos, ya no era más La Ojitos. Era una idiota, tenía un gran ser humano como amigo y yo llorando porque me encontraba mojada. Desde entonces se que mi afecto por el es grande. Se sale de mi cuerpo.
Necesito dormir, me siento derrotada físicamente.